Cae la murga de dios

Gustavo Lara

 

I

Un perro muere
Qué hermoso es ver
la paz en el cielo
se puede sentir
su níveo sabor
cargado de sexo
otoño febril
capaz de suplir
árboles con huesos
tiritando van
las copas del mar
como prisioneros
respira ruin
pampero y alfil
desordenándome el techo
un perro sin crin
se estira a morir
mirando lo ajeno
en el pedregal
se obliga a matar
sus propios lamentos
el sino fatal
aciago y voraz
le carcome el cuerpo
comó no morir
si a su lado estoy
bajo el mismo suelo
comó no morir
si el dolor se va
instalando
en mi suero
aúllan las chapas sin fin
aúlla también el cartón
aúlla y tiembla el tambor
del corazón por partir
alguien escupe una flor
pega en el barro el olor
ríen ignorantes y abuelos
los chicos que pierden el ser
pueden mirar y no ver
fuman frustrado
el silencio
no correrán esta vez
aquel guardián y corcel
no repara ni en su vuelo
cae la murga de Dios
cruje y resuena el clamor
sobre paredes de asbesto
tan solo te vas a ir
ay! si pudieras llevar
estos mis ojos de pino
la sarna del malhechor
hoy emancipa tu voz
y tu cuerpo nos obliga…
el cielo no mira a los perros
pero escucha sus ladridos

II
Tú miras la ventana
y tu esperanza se va
hace tiempo que no ganas
aunque crees ser especial
egocéntrica tu alma
te convence que así es
pero ¿quién te conoce?
¿quién te aclama?
nadie y eso palidece tu tez
has pasado las semanas
los años en la ventana
y a la hora señalada
tú solo bajas la voz
no levantas la mirada
te apuñala un miedo atroz
esa maldita ventana
esa maldita obsesión
ayer, hoy y mañana
marcará tu condición
al saber que la montaña
tus huellas nunca pisó
pero es claro que no calla
el que planeó tu prisión
sus virtudes nunca fallan
al tatuarte el corazón
de la belleza que nace
y vive en tu imaginación.

III
Humedeciéndonos
tu cariño y mi desvelo
veo chirriar el techo
con nostalgia de lo eterno

Hoy no llueve ni el amor
ni nos vomita el efebo
hoy no puedo caminar
encapotado y siniestro

pero igual, para qué llegar al mar
si él nos viene con descuento
a cuotas sin final
y endulzado con besos

para qué ir hacia el mar
si hoy sus olas dan truenos
para qué viajar demás
si en mi habitación navego

yo no se lo que es amar
apenas estoy queriendo
que me quiera el creador
y que hoy atienda mis ruegos

Porque yo me muero y al final
también mueren sus lamentos
y se me ahoga en el pedal
la bicicleta del tiempo

IV
Si te cansas de mis manos tersas
si no quiere tu bosque azucenas
si la lluvia inunda tus venas
del deseo de no verme cerca
si la luz oscurece mis penas
si el volcán de tu boca un día quema
y vomita mi nombre en la arena
te amaré con silencio de piedra

Y si no
Dónde viviremos los dos?
En un pueblo de rutas mansas
techo de azul gruñón
limoneros con un terrón
de azúcar entre sus ramas
con flores silvestres que adornen
el camino de nubes blancas
con su playa con palmeras
y sombras despreocupadas
sobre olas de pétreo sabor
con su arena más desarmada
por espuma de perlas fundidas
y un océano de furia atrapada
entre médanos con ilusión
de tendernos una celada
donde caminarán nuestros pies
sobre colmenas de miel dibujada
cuando las noches serán más claras
porque la luna las amamanta
porque te amaré más que nunca
porque te amaré más que a nada

V
Si me vas a amar
te quiero de labios rancios
te quiero de tez marchita
te quiero de andar despacio
te quiero y me quiero así
la eternidad acechando
si me vas a amar a mil
ámame como los sabios
yo nunca sabré querer
y menos amar los años
mi corazón revocó
sus paredes con estaño
yo nunca podré sentir
lo que sienten los rebaños
se ciernen sobre mi piel
lana virgen de esquilado
si me vas a amar pues bien!
con el vientre ensimismado
yo ya no tengo perfil
solo me quedan costados
si me vas a amar así
cada uno por su lado
vos defendiendo el bien yo estratega de fracasos

VI
La libertad me abraza
y me asfixia en su pecho
las hojas caen como lanzas
sobre el camino estrecho
voy caminando y se atrasa
mi sombra buscando lecho
en estas rutas amargas
de piedras que pulen defectos
descolla la luna en el cielo
con su majestuoso andar
no llores luna no llores
no es tuyo el dolor ajeno
si tus lágrimas de plata
se posan sobre un crisantemo
las mías que no valen nada
solo caerán al suelo
no se acercarán las nubes a ofrecerse de pañuelo
ni se tornarán azules
mis lágrimas en desenfreno
no llores luna no llores
no es tuyo el dolor ajeno.

VII
mejor dejar la piel en las flores
y no en las espinas
mejor decidir morir
que ser un muerto en vida
mejor vagar el rumbo
que el destino incierto arrima
mejor que salga el sol
así el lunes nos olvida.

 

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